
Primavera - Hígado
Llega la primavera y con ella la energía del hígado toma el relevo a los riñones y su recogimiento invernal. Empieza el tiempo de la expansión, del crecimiento. Los árboles y plantas empezarán a florecer y a embellecer el paisaje. Nuestro ánimo también mejorará. Los problemas derivados de la humedad y el frío del invierno darán paso a una sensación de agradable mejoría. El hígado toma el mando y empieza a dirigir, como general que es, el proceso de distribución de sangre y energía. Empieza el movimiento y la generación.
Sin embargo, si hay algún desequilibrio a nivel hepático la primavera traerá consigo una serie de trastornos (como pueden ser determinadas alergias, erupciones cutáneas, depresiones, etc.).
El proceso de desequilibrio fisiológico en el hígado suele ser largo antes de que se manifieste físicamente como un trastorno o enfermedad y suele empezar siempre por temas emocionales (a no ser que haya un factor genético), relacionados con la ira, expresada o reprimida y todas sus variantes (rabia, rencor, frustración, etc.). La ira hace que la energía hepática se debilite, se estanque, o bien ascienda hacia la cabeza provocando arrebatos coléricos que pueden llegar a poner en peligro la salud. Esto se puede ver en aquellas personas que, por ejemplo, después de una irritación les sale un hematoma en el ojo, un eccema en la piel, tienen una diarrea, o en casos graves un gran enfado que dure un tiempo prolongado, puede llegar a provocar una apoplejía o un ataque cardíaco.
El proceso de desequilibrio fisiológico en el hígado suele ser largo antes de que se manifieste físicamente como un trastorno o enfermedad y suele empezar siempre por temas emocionales (a no ser que haya un factor genético), relacionados con la ira, expresada o reprimida y todas sus variantes (rabia, rencor, frustración, etc.). La ira hace que la energía hepática se debilite, se estanque, o bien ascienda hacia la cabeza provocando arrebatos coléricos que pueden llegar a poner en peligro la salud. Esto se puede ver en aquellas personas que, por ejemplo, después de una irritación les sale un hematoma en el ojo, un eccema en la piel, tienen una diarrea, o en casos graves un gran enfado que dure un tiempo prolongado, puede llegar a provocar una apoplejía o un ataque cardíaco.
El propósito principal de los ejercicios del Hígado es restablecer la función fisiológica y el equilibrio energético hepático. Recuerda que lo más importante en el chikung terapéutico es la integración de los tres componentes: un movimiento correcto, una respiración adecuada, la visualización energética. Si estos tres componentes están perfectamente compenetrados entre sí, potenciarán en gran medida la respuesta energética.

La primavera es la estación del crecimiento, la vida, el florecimiento y la expansión, la alegría, salud y bienestar. Según la MTC (Medicina Tradicional China) la primavera la rige el Hígado y su Meridiano acoplado la V.Biliar, ambos corresponden al elemento madera, que "curiosamente" es un elemento que por su naturaleza es expansivo, es decir es una energía de crecimiento y además su color es el verde brillante.
El Hígado como órgano es el encargado de gobernar los tendones, músculos, ligamentos, uñas, nervios ópticos (visión) reparación del sueño, también regula y controla el flujo de qi por el cuerpo.
A nivel energético emocional, cuando el Hígado se encuentra en armonía hay sensación de generosidad y buen humor, hay expresividad y brillo en los ojos, aparece un estado calmado y bondad.
En cambio cuando se encuentra en un estado de emoción negativa, tales como las riñas, enfados, cólera u ira, aparecen síntomas reconocibles de estas, como obscurecimiento de la mente, vista nublada, suspiros, irritabilidad, puños y mentón apretados, etc... esto sucede por que la energía es de tipo yang y sube hacia la cabeza.
Con la práctica del Qi Gong de Primavera nos ayudará a liberar y disolver estas tensiones además de potenciar el Hígado a través de las emociones positivas, este chikung limpia desbloquea disuelve y llena de Qi el hígado y su meridiano acoplado como es la V.B
LA IRA
Es fácil comprobar las alteraciones orgánicas que produce la ira: sólo tenemos que enfadarnos. Cuando esto ocurre el hígado se congestiona, produciéndose un exceso de calor que en seguida bloquea el diafragma, dificultando la respiración, que se vuelve consciente y forzada. El diafragma actúa como un fuelle, impulsando el calor hacia arriba, recalentando el pecho e inflamando literalmente al corazón. La tendencia natural del calor es subir, por lo tanto todo el calor generado sube a la cabeza, enrojeciendo las mejillas e inyectando los ojos en sangre y después alterando al cerebro, de manera que perdemos la claridad mental y ya no razonamos de una forma coherente. En este momento es cuando existe el peligro de hacer cosas de las que luego podemos arrepentirnos, puesto que es toda esta inflamación la que nos empuja a la tormenta.
ASPECTOS ENERGÉTICOS
La serie de ejercicios del Hígado actúa sobre el Hígado y su estado emocional asociado (irritabilidad, ira, resentimiento). Libera el estancamiento energético-emocional del órgano y regula su función fisiológica. Si la energía está equilibrada nos dará tranquilidad y benevolencia, capacidad de planificar, de ser creativos y expresivos, capacidad de visión global, capacidad de decisión (tomar decisiones), dinamismo, paciencia, amabilidad, generosidad. Si la energía está desequilibrada nos volverá intolerantes, impacientes, agresivos, frustrados, rencorosos, reprimidos, con rigidez muscular y mental, dificultad para tomar decisiones.
Los ejercicios de la serie del Hígado nos ayudarán a:
- Descender el exceso de Qi acumulado en la cabeza.
- Armonizar la función de hígado y vesícula biliar.
- Liberar la emoción estancada.
- Refrescar el órgano y dispersar la congestión.
- Armonizar la función hepática, facilitando que el Qi fluya a todo el organismo.

